Tu opción para las cookies de esta página

Las cookies son indispensables para el correcto funcionamiento de nuestras páginas web.
Las utilizamos para mejorar tu experiencia de usuario y, en concreto, para guardar tu identificador, pero garantizando la confidencialidad de tus datos. También las usamos para fines estadísticos para optimizar la funcionalidad de nuestra página y para ofrecerte el contenido más pertinente posible. Haz clic en «Aceptar y continuar» para aceptar nuestras cookies y seguir navegando o en «Más información» para acceder a información detallada sobre el tipo de cookies y elegir y desactivar algunas de ellas. Saber más

  • Servicio al Cliente keyboard_arrow_down
0805 280 201 Llamada gratis
done Tu dirección ha sido guardada
close
error_outline Email inválido
close
Prueba ahora

Blog Mailify: Mailing a tu medida

Consejos para el envío de tu newsletter, actualidades de nuestro producto y todo sobre email marketing.

Uso legal de datos extraídos de fuentes públicas

Únete a centenares de expertos del email marketing. Apúntate a la newsletter de Mailify:

Estamos de enhorabuena. Nos complace abrir las puertas de  nuestro blog a expertos relacionados de un modo u otro con el e-mail marketing. En esta primera colaboración, tenemos el honor de publicar un artículo de Jesús Pérez Serna (Marketing Positivo), Dtor de Marketing de Comercialista.

A día de hoy Internet se ha convertido en la fuente principal y casi única de información y comunicación para las empresas, especialmente para aquellas que trabajan en los ámbitos de las nuevas tecnologías. Parece que todo es posible, todo está al alcance de la mano (o de golpe de ratón) y casi todo es gratis, accesible y «usable», pero no.

Foto: Arnold Inuyaki

Uso legal de datos extraídos de fuentes públicas (1/2)
Leer siguiente >> 

En más de una ocasión, en eventos de emprendimiento, en ferias comerciales o directamente por mi cuenta Twitter o en mis blogs, se me acercan emprendedores interesados por el tema de la protección de datos y no es raro que al rato de charlar sobre el asunto, el individuo, bajando la voz y con tono de conspirador (sospechando supongo la respuesta a su cuestión), me pregunte algo así como: «Yo tengo una base de datos enorme. ¿Qué podría hacer legalmente con ella?». Basta rascar un poco para averiguar cómo la ha conseguido: como un «spammer» artesano, copiando de aquí y de allá mientras navegaba por las procelosas aguas bitélicas de Internet, es decir, de listados profesionales, páginas de repertorios, webs de empresa, cadenas por correo electrónico, etc. Pues lo siento chico, la respuesta es no, no puedes hacer nada de lo que estás pensando.

Pero ¿cómo es eso? ¿Acaso no se define en la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) el concepto de «fuentes accesibles al público», que son el único tipo de datos que no necesita de un consentimiento previo del afectado para su uso? Pues sí… pero antes de que nuestro emprendedor comience a dar saltos de alegría, introduzcamos los imprescindibles matices en la cuestión.

Primero entendamos que las leyes suelen incluir sus propias definiciones de términos utilizados en su redacción, y no siempre coinciden con la percepción que de ese término tenga el común de los mortales. Segundo, debemos comprender que, además de las normas generales, Internet tiene sus propias reglas añadidas, como es en España por ejemplo la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI).

 

Qué son fuentes accesibles al público

Como decía, el concepto de “fuentes accesibles al público” define desde el punto de vista de la LOPD los únicos datos personales que pueden ser tratados sin el consentimiento previo de los afectados, y repito que es fundamental entender que las definiciones que de tal término se ofrecen tanto en la LOPD como en su Reglamento de Desarrollo no corresponden necesariamente con la idea comúnmente aceptada de lo que son “fuentes accesibles” y que, a la hora de manejar datos personales, el responsable del fichero ha de ceñirse a las instrucciones legales de estos textos, olvidando y dejando atrás cualquier otro tipo de opinión personal.

Concretamente el artículo 3 letra j) de la LOPD define así la fuentes accesibles al público:

Aquellos ficheros cuya consulta puede ser realizada, por cualquier persona, no impedida por una norma limitativa o sin más exigencia que, en su caso, el abono de una contraprestación. Tienen la consideración de fuentes de acceso público, exclusivamente, el censo promocional, los repertorios telefónicos en los términos previstos por su normativa específica y las listas de personas pertenecientes a grupos de profesionales que contengan únicamente los datos de nombre, título, profesión, actividad, grado académico, dirección e indicación de su pertenencia al grupo. Asimismo, tienen el carácter de fuentes de acceso público los diarios y boletines oficiales y los medios de comunicación.

Esta definición se extiende y en parte aclara en el artículo 7 del Reglamento:

1. A efectos del artículo 3, párrafo j) de la Ley Orgánica 15/1999, se entenderá que sólo tendrán el carácter de fuentes accesibles al público:

a) El censo promocional, regulado conforme a lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre.

b) Las guías de servicios de comunicaciones electrónicas, en los términos previstos por su normativa específica.

c) Las listas de personas pertenecientes a grupos de profesionales que contengan únicamente los datos de nombre, título, profesión, actividad, grado académico, dirección profesional e indicación de su pertenencia al grupo. La dirección profesional podrá incluir los datos del domicilio postal completo, número telefónico, número de fax y dirección electrónica.

En el caso de Colegios profesionales, podrán indicarse colegiado, fecha de incorporación y situación de ejercicio profesional.

d) Los diarios y boletines oficiales.

e) Los medios de comunicación social.

2. En todo caso, para que los supuestos enumerados en el apartado anterior puedan ser considerados fuentes accesibles al público, será preciso que su consulta pueda ser realizada por cualquier persona, no impedida por una norma limitativa, o sin más exigencia que, en su caso, el abono de una contraprestación.

Como vemos, los textos legales no se limitan a dar un definición, sino que además indican de forma expresa cuáles son esas fuentes en concreto, y son varias ya las ocasiones en las que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha indicado en resoluciones sancionadoras o informes jurídicos que ambas definiciones son una enumeración taxativa, es decir, que limita y no tiene discusión, respecto a lo que cabe considerar como fuentes accesibles al público, y así por ejemplo no tienen esta consideración las páginas web, ya que la AEPD considera que Internet no es un medio de comunicación social.

Por lo tanto, en el caso de obtener datos de carácter personal de cualquier otra fuente de información no indicada en el articulado legal (por ejemplo, Internet) el responsable del fichero deberá obtener siempre el consentimiento previo del afectado para poder usar esos datos.

Uso legal de datos extraídos de fuentes públicas (1/2)
Leer siguiente >> 

Autor: Jesús Pérez Serna (Marketing Positivo), Dtor de Marketing de Comercialista.

2 comentarios

Jesús Pérez Serna

about 2 años ago

Hola Luis: el método no es desde luego muy ortodoxo, pero puesto que cada persona deja ahí sus datos de forma voluntaria y es evidente que quedarán a la vista del resto... no creo que desde un punto de vista legal pueda luego reclamar nada. Eso sí, la persona que recopila los datos deberá cumplir el resto de requisitos LOPD: tener ficheros de alta en la AEPD, sus cláusulas informativas, documento de seguridad, etc...

Responder

Luis

about 2 años ago

Buenos días Jesús, Interesante artículo! Lo que no me queda del todo claro es el siguiente caso: un contacto mío hace público un curso de inglés en Linkedin. Para que puedas acceder al contenido del curso has de dejar en "comentarios" tu email. A partir de ahí empieza una cadena interminable de comentarios de gente interesada y que para ello deja su mail junto con su nombre y apellidos (ninguna información más). Hasta que punto este "descuido" se puede o no utilizar en beneficio propio sin saltar la LOPD? Es delito? Muchas gracias

Responder

Deja un comentario


Prueba ahora